sábado, 20 de mayo de 2017

Por qué siempre tienés hambre

¡Combatí este mal que nos aqueja a muchas!

A la media hora de haber almorzado, te morís de ganas de comer una hamburguesa. Después de desayunar café con medialunas, todavía seguís con hambre. No importa cuánto comas: nunca estás satisfecha. Podés echarle la culpa a la falta de leptina, una hormona responsable de que tu cerebro registre que estás satisfecha luego de ingerir alimentos. “La leptina es producida mayoritariamente por las células grasas. Al ‘viajar’ hasta el cerebro y otros tejidos a través de la circulación sanguínea, causa pérdida de grasa y disminución del apetito”, explica la endocrinóloga Laura Maffei, directora de Maffei Centro Médico (www.lauramaffei.com.ar).

¡Quiero más!

La sensación de hambre es el resultado de un proceso fisiológico complejo. Lo primero que debés saber es que la molécula ATP (adenosín trifosfato) actúa como la fuente principal de energía del organismo. El cuerpo la consigue de tres fuentes principales contenidas en alimentos y en bebidas: carbohidratos, grasas y proteínas. Cuando no comés durante horas, el ATP celular empieza a bajar, y sentís hambre.

Ayudá a tu organismo

Algunos nutrientes, como el Omega 3 disparan una mayor saciedad: según Maffei, ese tipo de ácidos grasos incrementa la leptina. Los pescados, los aceites de semillas (los de lino o de chía, por ejemplo), los frutos secos, la espinaca y el brócoli son las principales fuentes de Omega 3. Las proteínas (presentes en el huevo, los lácteos, el pescado, los vegetales verdes y la quínoa, entre otros alimentos) y las fibras también favorecen la saciedad. Por eso, te conviene consumir granos y cereales.

4 TIPS PARA NO TENTARTE
COCINÁ Y SERVÍ UN SOLO PLATO EN CADA COMIDA
ACTIVÁ LA SACIEDAD SENSORIAL (cuando comas, poné en acción la vista, el olfato y el gusto)

COMÉ PORCIONES PEQUEÑAS

MASTICÁ LENTAMENTE

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